Serie 3/4
Miércoles 15 de febrero de 2012

Con Ley de derribo buscan frenar tráfico de drogas

03:18 am  - Redacción 

Poder Ejecutivo remitirá al Congreso Nacional anteproyecto de ley para que se autorice dispararle a aviones sospechosos de transportar cocaína y otras drogas

Tegucigalpa,

Honduras

La impunidad con la que las narcoavionetas vuelan sobre el territorio hondureño podría estar en riesgo.

La iniciativa proviene del Poder Ejecutivo que se alista para enviar al Congreso Nacional una iniciativa para que apruebe una ley de derribo para este tipo de aeronaves, reveló el designado presidencial y secretario ejecutivo de Consejo Nacional de Lucha contra el Narcotráfico, Víctor Hugo Barnica.

“Existe ya un planteamiento como para hacerlo al Congreso Nacional, está pendiente y sé que esa iniciativa va a llegar el Congreso por parte de una institución, no sé si vendrá de la Secretaría de Defensa o Seguridad”, expresó el funcionario.

Esta norma permitiría a los aviones militares hondureños poder dispararle a avionetas que transporten droga cuando estén en el aire, en el caso de que no se identifique y se sospeche que lleva droga, lo que actualmente es prohibido.

Barnica indicó que cuando se reúne con oficiales militares para revisar información sobre el arribo de droga con el uso de avionetas como medio de transporte, observa cómo los narcotraficantes iluminan pistas clandestinas para facilitar la llegada de esas naves y “al día siguiente ya no encontramos absolutamente nada”.

Aviones militares no pueden disparar directamente atrás a las aeronaves si tienen matrícula, pese a que ingrese a territorio nacional de forma ilegal, ya que existen convenios internacionales a los que Honduras está suscrita que prohíben ese tipo de acciones

“Encontramos, por ejemplo,  que los aviones que aterrizaron de noche no podemos derribarlos porque existe esa ley “, lamentó Barnica.

Pero no deben de haber más contemplaciones con las bandas que trafican con droga por aire y por eso “se está pidiendo que se revise ese convenio porque el crimen organizado y la cantidad de droga que llega por esa vía es muy grande, entonces se está tratando de buscar esa vía”.

La Unidad Investigativa de EL HERALDO  conoció de testimonios de pilotos de la Fuerza Aérea Hondureña  que establecen que los aviadores de las narcoavionetas los provocan y hasta les hacen señas obscenas porque saben que no pueden ser derribados.
Análisis

El anteproyecto de la ley de derribo está en etapa de revisión, explicó Barnica, quien agregó que legislaciones sobre esta materia que existen en otras naciones se usaron como marco de referencia para elaborar la iniciativa.

“Se ha pedido información y se ha trabajado, ahorita se ha hecho una labor de parte del ministro de Seguridad bastante ardua”, explicó.

El funcionario mantiene su tesis de que una arma poderosa contra los narcotraficantes sería la creación de una fuerza de reacción especial, ya que “más importante que derribarlos es hacer que estas personas (pilotos de narcoavionetas) se les pueda seguir toda la noche, se le acaba el combustible y van a tener que aterrizar y tener la fuerza de ir a reaccionar y capturarlos que es lo que no tenemos en este momento”.

Consideró que el Congreso Nacional pueda desestimar la propuesta del Ejecutivo, no discutirla, porque se puede  poner en riesgo la vida de personas inocentes si se ejecuta una mala acción de parte de las autoridades nacionales.

Fuentes de instituciones operadoras de justicia consultadas por EL HERALDO han manifestado que desde hace varios años esperan con anhelo la creación de un marco jurídico que les permita actuar con mayor potencia contra las avionetas que transportan droga.

Se calcula, según informes de la Secretaría de Defensa y del Ministerio Público que diariamente al menos cinco avionetas hacen vuelos irregulares en Honduras porque entran sin permiso y sin plan de vuelo conocido.

La falta de un radar primario hace que sea imposible conocer cuándo un avión pasa por los cielos del país, por lo que los narcotraficantes pueden ingresar para descargar droga con suficiente tiempo para evitar que se les detenga.
Experiencias
Chile, Colombia, Brasil y Perú cuentan con una ley de derribo, misma que ha sido alabada por ciertos sectores y criticada por quienes consideran que es riesgosa.
Esta legislación establece un protoloco que se debe de aplicar cuando un avión sin autorización entra a sus límites, el piloto se resiste a identificarse y a aterrizar cuando se le ordena.
Cuando se ha contactado una supuesta narcoavioneta se le pide al piloto que informe sobre su identificación, de dónde proviene y por qué entró sin permiso.
Se le pide que aterrice, pero si desobedece la orden, los aviones militares pueden hacer disparos de advertencias, entonces, existe permiso para derribar el avión.
Antes de hacer el derribo, el piloto es consultado por un superior si hizo los disparos de advertencia y luego, si la contestación es afirmativa, entonces se le da la instrucción de abrir fuego contra la supuesta narcoavioneta.
En Bolivia, la Asamblea Legislativa sometió a discusión una iniciativa sobre la ley de derribo.
Una fuente del Ministerio Público dijo que esta iniciativa puede encontrar la oposición de Estados Unidos, ya que esa nación es la promotora del Convenio de Chicago, que prohíbe a los países firmantes hacer derribo de aviones civiles. Honduras es signataria de este tratado internacional.
EL HERALDO consultó a la directora de Fiscalía del Ministerio Público sobre su impresión de la propuesta del Ejecutivo para combatir el trafico aéreo de drogas, pero respondió que no se podía referir al tema porque no tenía conocimiento sobre el mismo.
Uno de los casos más sonados de derribo de aviones civiles por parte de naves militares es el que cometieron en 1996 dos jet MIG-29 de la Fuerzas Aérea Cubana contra un Cessna de la organización humanitaria Hermanos al Rescate.
Los caza dispararon contra la aeronave y causaron la muerte de Armando Alejandre, Carlos Alberto Costa, Mario Manuel de la Peña y Pablo Morales.

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