Congreso Nacional
Jueves 23 de febrero de 2012

Proponen cadena perpetua por el delito de extorsión

02:13 am  - Redacción 

Esta pena severa se aplicaría en caso de que la víctima de una extorsión o algún pariente resulte muerto

El general Julián Pacheco Tinoco mostró videos que develan la forma de operar de los extorsionadores.
El general Julián Pacheco Tinoco mostró videos que develan la forma de operar de los extorsionadores. ()
Tegucigalpa,

Honduras

La pena de cárcel a perpetuidad ha sido agregada al delito de extorsión o impuesto de guerra cuando exista un homicidio de por medio.

La reforma penal será aprobada esta semana, anunció el presidente de la Comisión de Dictamen, diputado Mario Pérez.

El congresista explicó que además de la pena de 15 a 20 años de reclusión, se agregó una pena pecuniaria de 50 salarios mínimos.

Indicó que cuando concurre el delito de extorsión se revisó otro escenario que es cuando el extorsionador da muerte al extorsionado o a un familiar de éste, producto de este hecho criminal.

“Si con ocasión de este delito, el extorsionador matara al extorsionado o a un miembro de su familia, la Comisión ha recomendado que la pena a imponerse sea la cadena perpetua, en concordancia con lo que establece el delito de secuestro en este tipo de casos”, explicó Pérez.

Amplió que en el caso de secuestro, si el secuestrado muere producto de una acción de rescate de la policía o los secuestradores le dan muerte a la víctima, la pena a imponer en este caso es la cadena perpetua, “por lo que creemos que con igual severidad se debe castigar a los extorsionadores”, recomendó.

Pérez subrayó que el Código Penal ya establece que para los delitos del crimen organizado ni un juez puede aplicar medidas cautelares diferentes a la prisión preventiva, por tanto el que es capturado por el delito de extorsión será enviado a prisión para investigar.

Por su lado, el diputado Armando Calidonio precisó que el tema de la extorsión es prioritario y siempre lo ha sido para la Policía, que es el órgano al que le ha correspondido hacer las investigaciones del caso.

En este caso, el diputado no explicó por qué, si es prioridad, el delito de extorsión estuvo fuera de control en Honduras.

Prueba de ello es que ni siquiera se han reportado capturas de los cabecillas de estas bandas criminales, en las que también resultaron involucrados policías.

Señaló que la reforma al artículo 222 del Código Penal no solo busca aumentar las penas sino que impedir que se puedan conmutar las penas, como ha venido ocurriendo con el actual texto de la ley, en la que muchos extorsionadores siguen delinquiendo al quedar en libertad.

Calidonio expuso que es importante que las personas dedicadas a la extorsión se den cuenta que a partir de la reforma este delito no quedará impune y, por otro lado, que cuando usen el nombre de una pandilla o de una mara, por el simple hecho de incriminarla, la pena se endurecerá en un cuarto.

En otras palabras, ahora los extorsionadores no podrán conmutar su pena y además si actúan en nombre de una mara, se les aplica un cuarto más de la pena, lo que indica que cualquier delincuente que utilice el nombre de una mara para amedrentar a la víctima tendrá igual pena que los integrantes de pandillas o maras, explicó el ex viceministro de Seguridad.

Destacó los aportes que han hecho los órganos de investigación policial en torno a este delito del cobro del impuesto de guerra, así como los aportes de la Inteligencia de las Fuerzas Armadas, por lo que dijo, “en este momento estamos a tiro de gol en contra de los extorsionadores”.

Sobre el tema, el presidente del CN, Juan Orlando Hernández, indicó que se han recibido insumos de la Policía de Chile para calificar este delito; “espero que en un par de semanas estemos listos y para ello necesitamos una coordinación efectiva entre los tres operadores de justicia, porque son miles de hondureños principalmente…que les están quitando dinero por la vía del impuesto de guerra”.

Ver más noticias

Las noticias más

comentadas

vistas

Edición Impresa      29/05/2012

No tengo superpoderes, sí voluntad

ver la edición en pdf