The New York Times
Sábado 11 de febrero de 2012

Soldado sirio deserta ante atrocidades

11:29 pm  - Redacción 

Aún trata de entender su insólita transformación de un estudiante alemán obediente en un asesino del brutal régimen sirio del presidente Bashar Asad y, finalmente, en un desertor

Hatay,

Turquía

Amar Cheij Omar recordó la primera vez que le ordenaron disparar hacia la multitud de manifestantes en Siria. Apuntó su AK-47 justo encima de las cabezas, pidió a Dios que no lo hiciera ser un asesino y jaló el gatillo.

Omar, de 29 años, el hijo de voz suave, delgado y fuerte de padres sirios que habían emigrado a Alemania a finales de los 1950, creció en Rheda-Wiedenbruck, un pueblo próspero de casas con muros de entramado de madera del siglo XVI, escuchó a Mariah Carey y se hizo ilusiones sobre regresar algún día a Siria.

Hoy, aún trata de entender su insólita transformación de un estudiante alemán obediente en un asesino del brutal régimen sirio del presidente Bashar Asad y, finalmente, en un desertor. “Me sentía orgulloso de ser sirio, pero me convertí en un soldado del régimen que está resuelto a matar a sus propio pueblo”, expresó Omar un día reciente, fumando un cigarrillo tras otro en un café en esta ciudad fronteriza en Turquía. “Doy gracias a Dios todos los días por estar vivo todavía”.

Organizaciones de derechos humanos y activistas sirios dijeron que él fue uno de miles de sirios a los que, sin percatarse, los desplazaron como soldados rasos de un régimen que Naciones Unidas estima ha matado a más de 5,000 personas desde el inicio de la represión contra los manifestantes en marzo pasado.

Ver noticia completa

Las noticias más

comentadas

vistas

Edición Impresa      29/05/2012

No tengo superpoderes, sí voluntad

ver la edición en pdf